Enfermedades y trastornos del invierno

La salud de muchos enfermos y personas de edad avanzada tiende a desestabilizarse con la llegada del invierno. La exposición al frío puede ocasionar trastornos en personas que padecen algún tipo de enfermedad.

Las enfermedades más comunes del período invernal suelen ser las enfermedades de tipo infeccioso. Un resfriado común, que cursa con rinitis, tos o irritación leve de garganta, no suele ocasionar un problema para el desarrollo normal de las actividades cotidianas, sin embargo en personas con asma, bronquitis o algún tipo de enfermedad cardiovascular, si puede ocasionar una complicación más grave del estado de su salud.

Los pacientes con trastornos cardiovasculares deben limitar la exposición al frío ya que lostrastornos cardiovasculares se ven más efectados con el frío. Esto es debido a que el organismo, para combatir el frío, libera más cantidad de adrenalina y noradrenalina y estas aumentan el gasto y la frecuencia cardíaca.  Además, para reducir la pérdida de calor frente al frío,  se produce en el organismo una reacción de vasoconstricción, que se traduce en un estrechamiento de las arterias, por lo que aumenta el riesgo de hemorragia cerebral.

Los pacientes que padecen anemia poseen una mayor sensibilidad al frío.

Los pacientes hipertensos deben tener en cuenta que los medicamentos para el resfriado y la gripe pueden elevar la presión arterial.

Los pacientes diabéticos presentan un incremento de enfermedades respiratorias ya que el sistema inmunológico se encuentra disminuido, por lo que este tipo de infecciones deben estar muy vigiladas además de un control adecuado de los niveles de glucemia.

En el caso de los personas que padecen hipotiroidismo, debido a la ausencia de la hormona termogénica, presentan mayor intolerancia al frío, particularmente en las piernas. Por eso, en invierno, es muy importante el seguimiento y la valoración del tratamiento para controlar los niveles de las hormonas tiroideas.

El frío también es un problema grave para aquellos que padecen trastornos músculo-esqueléticos y especialmente para lasenfermedades reumáticas, ya que la temperatura de las articulaciones se reduce mucho antes que la de los músculos, produciéndose un aumento de la resistencia al movimiento, lo que provoca rigidez y dolor. En estos casos es conveniente no abrigarse mucho para evitarcambios bruscos de temperatura.

Además del frío tenemos que tener encuenta que los meses de invierno son más oscuros y esto está relacionado con el incremento de losestados depresivos, sobre todo aquellos que están relacionados con una disminución de la serotonina.

Algunas personas son hipersensibles al frío y en este tipo de personas puede aparecer una urticaria o alergia al frío como reacción ante la exposición al frío.

Efectos de los fármacos frente al frío

Los efectos de los fármacos pueden afectar a la regulación térmica y a su vez, la exposición al frío puede alterar la acción farmacológica. El paciente debe mantener una temperatura corporal normal para que el rendimiento farmacológico no se vea afectado.

La tolerancia al frío auementa con fármacos que favorecen la termogénesis corporal, como la teofilina (té), teobromina (chocolate), la cafeína y la efedrina,  que estimulan la oxidación de hidratos de carbono para evitar el descenso de la temperatura corporal.

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